Desnutrición, “mi bebé no aumenta de peso”
Mi bebé no aumenta de peso... ¿Debo preocuparme?
Es completamente normal que como mamá primeriza te preguntes si tu bebé está creciendo como debería. Una de las dudas más comunes es: “¿Y si no está subiendo de peso?” No te preocupes, aquí te explicamos cómo evaluar el crecimiento de tu bebé, en qué casos debes buscar ayuda y cómo seguir amamantando de forma segura, incluso si necesitas combinar con otros métodos.
El crecimiento de un bebé no se mide solo por los kilos. También se toma en cuenta:
Peso, pero también:
Talla (estatura) y
Perímetro de la cabeza
Estos datos se registran en una cartilla o gráfica de crecimiento, donde el pediatra puede ver si tu bebé sigue su “línea”. No todos los bebés crecen igual, pero lo importante es que mantenga un ritmo constante.
Si tienes dudas, es importante llevar al bebé a sus revisiones para medirlo y pesarlo con regularidad.
¿Cuándo preocuparse?
No todos los bebés “gorditos” están sanos, ni todos los que parecen delgados están mal. Pero hay algunas señales que sí deben prender una alerta:
Tu bebé podría necesitar atención si:
Pierde peso después de la primera semana de vida y no lo recupera a los 14 días.
No gana al menos 150 a 200 gramos por semana durante los primeros meses.
Llora con frecuencia, parece insatisfecho después de comer o duerme demasiado.
Tiene menos de 6 pañales mojados al día (esto puede indicar poca leche).
Se ve apático, con piel flojita o sin ganas de succionar.
En esos casos, no te culpes. Muchas veces no es un problema tuyo ni de tu leche, sino que pueden influir muchos factores, como un mal agarre al pecho, succión débil, o simplemente que el bebé necesita un poco de ayuda extra.
Podemos guiarnos en crecimiento con gráficas:

¿Qué hacer si necesita ayuda?
No es necesario suspender la lactancia. Existen formas de combinar tu leche con otras técnicas para que el bebé reciba lo que necesita mientras tú mantienes la producción de leche.
Algunas opciones incluyen:
Aumentar la frecuencia de tomas: entre 8 y 12 veces al día.
Revisar la posición y el agarre al pecho.
Extraer leche con bomba y ofrecerla con vasito, jeringa o cucharita.
Usar un suplementador (tubito que se pega al pecho y permite dar leche extra mientras el bebé succiona).
Ofrecer leche materna complementada con fórmula si el pediatra lo indica, pero sin dejar de ofrecer el pecho.
Recuerda: más succión = más leche. Por eso, aunque estés combinando, mantén al bebé en el pecho lo más posible.
Apoyo emocional
Muchas mamás sienten culpa o frustración cuando su bebé no sube de peso. Lo importante es que no estás sola y que lo más valioso es el amor, la constancia y el deseo de cuidar. La lactancia no es una carrera de perfección, sino una relación de aprendizaje entre tú y tu bebé.
Resumen:
Observa el crecimiento, no solo el peso.
Consulta a tu pediatra si hay señales de alarma.
Puedes seguir lactando, incluso si das complemento.
Pide apoyo: un buen acompañamiento hace toda la diferencia.






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